Fondo Europeo Next Generation EU: una oportunidad para la rehabilitación energética de viviendas

Next Generation EU

El 5 de octubre se aprobó el Real Decreto-ley 19/2021con el objetivo regular los 4.420 millones de inversión que se van a destinar a rehabilitación residencial, con cargo a los fondos europeos Next Generation. Se trata de una de las metas que el Gobierno se ha fijado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Asimismo, en este RD-L se aprueban desgravaciones fiscales por rehabilitación -por valor de 450 millones de euros- y 1.100 millones en créditos ICO (líneas de avales para comunidades de propietarios). También se modifica la Ley de Propiedad Horizontal para facilitar las decisiones.

Propietarios y comunidades de vecinos son los destinatarios de buena parte de los fondos procedentes de Europa -Next Generation EU- para reducir el gasto en energía y mejorar las condiciones de edificios y casas.

En España, de acuerdo con los últimos datos del Censo de Población y Viviendas del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de la mitad de los inmuebles se construyó antes de 1980, cuando no existía una normativa sobre eficiencia energética para las nuevas edificaciones. Conforme han pasado los años, la mejora de la eficiencia energética y la preocupación por el cuidado del medioambiente en el sector de la construcción han ido cobrando protagonismo.

El 84,5% de los edificios de España tiene etiquetas E, F o G, las más bajas en la calificación que valora la eficiencia en función de su gasto energético. Esta tabla va desde la A (color verde), que se corresponde con la máxima eficiencia, a la G (color rojo), con la mínima eficiencia energética. Por el contrario, se observa que los edificios que alcanzan la mejor calificación en cuanto a consumo energético (letra A), apenas representan el 0,2 % del total.

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A pesar del importante potencial de mejora del parque de edificios español, el sector de la actividad de rehabilitación residencial en nuestro país lleva un ritmo inferior al de los principales países de nuestro entorno. La tasa media de rehabilitación se sitúa entre 8 y 10 veces por debajo de la media de los principales países de nuestro entorno.

Estos datos son relevantes porque el consumo energético que requiere el parque de viviendas español es responsable de aproximadamente el 30% de los gases contaminantes que se emiten a la atmósfera, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Por este motivo, el Fondo Europeo Next Generation EU destina una partida de ayudas para que los propietarios rehabiliten sus viviendas y edificios, en favor de un consumo más sostenible.

Mejorar la eficiencia energética de los edificios

La rehabilitación de un inmueble se sigue percibiendo, en muchas ocasiones, como una carga económica. Sin embargo, con la inversión en eficiencia energética se consiguen grandes beneficios, como la mejora de la calidad de vida, el ahorro energético y el incremento del valor patrimonial de los inmuebles. En este sentido, es necesaria una mayor concienciación ciudadana sobre la importancia y beneficios a medio plazo de la eficiencia energética.

Es cierto que resulta complicado conseguir una construcción 100% eficiente en un edificio antiguo. No obstante, se puede conseguir una mejora considerable si se contemplan actuaciones para mejorar el aislamiento térmico de las paredes y el sistema de calefacción.

1. Aislar las fachadas

Un buen aislante ayuda a mantener una temperatura estable, entre 20 y 22 grados, y permite ahorrar entre un 20% y un 50% de energía en el interior. Es más, con cada grado de calefacción que se baje se genera aproximadamente un ahorro del 9%.

Actualmente, las soluciones más utilizadas para el aislamiento son el relleno de los espacios entre los muros interiores y las fachadas con poliestireno o lana mineral. Estas medidas protegen la vivienda de la temperatura y también del ruido exterior.

2. Cómo calentar el edificio

Los sistemas de calefacción convencionales de combustibles, como el gas y el gasóleo, son todavía los más habituales en los inmuebles españoles y suponen un elevado coste y una baja eficiencia energética, además de producir mayores emisiones. Existen alternativas mucho más sostenibles que potencian la eficiencia energética:

  • Caldera de condensación. Los expertos recomiendan sustituir la caldera comunitaria por un sistema de gas natural con tecnología de condensación. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) este tipo de caldera es la opción más eficiente, ya que permite reducir la temperatura de los gases de combustión emitidos y consigue un mejor rendimiento.
  • Aerotermia y geotermia. Aunque la aerotermia y geotermia requieren de mayores inversiones, son sistemas eficientes, que reducen la factura en torno a un 70% y la emisión de gases contaminantes cerca de un 30%, según los expertos. La aerotermia ofrece calefacción, agua caliente y refrigeración a través de un procedimiento similar al recuperador de calor. Por su parte, la geotermia permite calentar las viviendas utilizando la temperatura más alta del subsuelo mediante un circuito de tuberías. Este segundo sistema, además, puede compartirse entre varios edificios de una misma zona. Una de las principales barreras es, sin embargo, la disponibilidad de espacio bajo la superficie.

Cómo mejorar la eficiencia energética de las viviendas particulares

Para disminuir el gasto de energía de la vivienda, hay que tener en cuenta estas tres cuestiones: cómo calentar la vivienda y el agua, cómo aislarla del exterior y cómo reducir el consumo eléctrico.

1. Cómo calentar la vivienda. Las calderas han sido la solución tradicional para caldear los hogares, pero actualmente existen sistemas alternativos que reducen el consumo, como las bombas de calor.

– Caldera. Al elegir una caldera hay que tener en cuenta el rendimiento energético y las emisiones contaminantes. Según la OCU hay tres tipos de calderas eficientes:

  • Calderas estancas. Estas calderas, que funcionan con gas, son las más seguras y eficientes.
  • Calderas de bajas emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx). Son similares a las estancas, pero gastan menos combustible y expulsan humos que no son tan contaminantes.
  • Calderas de condensación. Estas calderas permiten ahorrar hasta un 18% de combustible. Necesitan un desagüe cercano para verter el agua condensada, por lo que su instalación es más compleja.

– Bomba de calor. Es una alternativa a la calefacción convencional.

– Suelo radiante. Es un sistema de calefacción por baja temperatura, que consiste en hacer pasar agua caliente por tuberías colocadas en el suelo que calientan una masa de mortero y transmiten el calor por contacto directo al suelo. El coste de instalación puede resultar elevado, ya que en una vivienda de unos 100 metros cuadrados suele ser de entre 6.000 y 7.000 euros.

Este sistema se puede conectar a una caldera y también es compatible con otros sistemas como las bombas de calor.

2. Cómo aislar la vivienda

Las ventanas son uno de los elementos por donde se pierde más energía. En invierno se producen fugas de calor y en verano entra el aire caliente del exterior.

Se diferencian por su nivel de eficiencia, indicado de manera diferente según sean para invierno o verano:

  • Su efectividad para el invierno se representa con letras y colores: de las más eficientes energéticamente, con la categoría A y en color verde; a las de menor eficiencia, con la categoría G y en color rojo.
  • Su eficiencia en verano puede ser de tres niveles, que se califican con estrellas: tres para las ventanas con acristalamiento con control solar, dos para el acristalamiento con baja emisividad —reflejan la luz solar para reducir su penetración en la vivienda— y una para el doble acristalamiento —compuesto por dos o más hojas de cristal separadas por una cámara de aire o de gas—.

Una ventana muy eficiente corresponde a la categoría A, color verde y tres estrellas.

3. Cómo reducir el consumo eléctrico

Para ahorrar energía en casa, como os explicábamos en este artículo, es importante elegir electrodomésticos eficientes, utilizar correctamente los aparatos eléctricos, aprovechar el periodo valle (horas en que la energía es más barata), mantener una temperatura adecuada y apostar por la iluminación LED.


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